¿Porqué permite Dios las catástrofes?

Debido al reciente desastre lamentable que han sufrido nuestros hermanos de Japón, generando también una resonancia catastrófica en distintos países de Latinoamérica, muchas personas – al igual que en el caso de Haití y del terremoto de Perú – se preguntan con cierto recelo de enfrentarse a un “Dios castigador”, ¿por qué Dios siendo tan bueno, permite cosas tan malas? O más aun, ¿por qué permite que les ocurran a los inocentes?

Primero que nada, creo yo que la pregunta correcta no debería ser el porqué Dios permite este tipo de desgracias, sino, por qué permite la muerte?
Todos los días mueren miles de personas, causando un profundo dolor en sus seres queridos, y también es cierto que cuando ocurre una catástrofe natural, un accidente o tal vez un atentado con miles de victimas, la sociedad se siente más conmovida, por lo que se deduce que el dolor se multiplica cuando lo sufren muchos a la vez. Sin embargo, Dios es el mismo cuando alguien muere de cáncer a los veinte años en la cama de un hospital, como también cuando alguien muere aplastado por una casa o un edificio que no soportó el temblor de la tierra.
¿Dios permite estas cosas? Ciertamente, permite que vivamos y muramos. ¿Es indiferente Dios frente al dolor de los que sufren? No. Y tanto es esto así, que Dios hizo aquello que ni la ciencia ni ningún ser humano puede hacer: vencer a la muerte, para que sea la vida quien tenga la última palabra.

Por la Revelación[1], somos conscientes de que la muerte es la consecuencia del pecado, y con esto no pretendo decir que aquellos que han muerto en terremotos o en cualquier otro desastre similar, están pagando algún pecado concreto. Pero Dios se hizo hombre y murió en la Cruz, para que todo aquel que crea en El, no muera sino que tenga vida eterna.

<<Todo aquel que crea en El (…)>>
Ciertamente, a esta certeza de la vida y de la muerte se llega tan solo por la fe. Cuando el hombre no tiene fe, en vez de acudir a Dios en busca de consuelo, sencillamente se rebela contra El, optando voluntariamente por un camino que lleva al sinsentido y al dolor sin consuelo.
“Para percibir la verdadera respuesta al “por qué” del sufrimiento, tenemos que volver nuestra mirada a la revelación del amor divino.  Cristo nos hace entrar en el misterio y nos hace descubrir el “por qué” del sufrimiento, ya que Él le ha dicho todo al hombre en la cruz.” [2]
De tal manera que, profundizando en las palabras del futuro beato Juan Pablo II, podremos comprender que solamente en Jesucristo se podrán encontrar las verdaderas respuestas a todos estos acontecimientos, y para aquellos que reniegan de la explicación dada por el Cristianismo, sencillamente se los invita a dar una mejor explicación a la luz de la razón y la lógica. Siendo que, el sufrimiento puede ser explicado desde el punto de vista científico, sin embargo su sentido carece de explicación por parte de la ciencia, de allí que el hombre busca respuestas mas profundas.

El sufrimiento. Llamado a la conversión.

“En aquel mismo momento llegaron algunos que le contaron lo de los galileos, cuya sangre había mezclado Pilato con la de sus sacrificios.  Les respondió Jesús: « ¿Pensáis que esos galileos eran más pecadores que todos los demás galileos, porque han padecido estas cosas? No, os lo aseguro”; y si no os convertís, todos pereceréis del mismo modo. O aquellos dieciocho sobre los que se desplomó la torre de Siloé matándolos, ¿pensáis que eran más culpables que los demás hombres que habitaban en Jerusalén?  No, os lo aseguro; y si no os convertís, todos pereceréis del mismo modo.» -Lucas 13:1-5

Decía pues, que el sufrimiento, el dolor y los desastres son causados por el pecado, que de cierta manera viene a significar el mal uso de la libertad del hombre al momento de tomar malas decisiones, que conllevan a consecuencias negativas para sí mismo y para el mundo que lo rodea, de tal manera que el argumento de culpar a Dios o pedirle cuentas por lo sucedido, no solo que es una postura irracional, sino que es absurda y cobarde.

Habiendo citado el evangelio de Lucas, Cristo explica la realidad de estos acontecimientos, en donde no se trata de “pagar por un pecado concreto”, sino que todos en algún momento hemos de morir, siendo que éstos acontecimientos son para nosotros un llamado a la conversión, puesto que como se dice por allí: “nadie tiene la vida comprada”, por tanto no sabemos ni el momento, ni la forma en que hemos de morir, pero lo que si sabemos es que nos conviene convertirnos día a día para estar listos cuando ese momento llegue.

No vale la pena pues, rebelarse ante un Dios que es Amor por esencia, siendo que es El quien da respuesta a cada una de las preguntas mas esenciales del ser humano. No se trata de abandonar la ciencia o entregarse ciegamente a la fe, pues esto es algo que raya en el fanatismo o el fundamentalismo, sino que, se trata de obedecer a la lógica de un orden, en donde la ciencia tiene la capacidad de explicar aquello que puede ser medible, sin embargo en el momento en que la ciencia se topa con el limite, encontrará a la Religión para que pueda esclarecerse el camino.
De esta manera lo entendió Albert Einstein al decir que: «la ciencia sin la religión es coja; la religión sin la ciencia es ciega».

Finalmente, seria interesante también que, aquellos que se llevan las manos a la cabeza, horrorizados por presenciar  la concepción errónea de un “Dios castigador y negligente”, se lleven las manos a la cabeza por las malas decisiones tomadas por el ser humano, comenzando por el aborto, que cobra mas vidas diarias que todas las catástrofes unidas de un solo año.

He aqui un video que tambien puede explicar de forma mas sencilla:


[1] Carta a los Romanos 5, 12

[2] Carta Apostolica Salvifici Doloris de S.S. Juan Pablo II

Anuncios

One thought on “¿Porqué permite Dios las catástrofes?

  1. Estoy de acuerdo Con el hermano, tarde o temprano a todos se nos llega la hora de morir, nadie se libra de eso, pero hay que tomar en cuenta que con nuestras acciones o las acciones de otros adelantamos la hora, dios no es culpable de nada, cuando sucedió el tsunami del 2004 a la semana de haber sucedido se estaban haciendo pruebas de misiles en el mar, de hecho cuando se prueban armas, las hacen en el océano, nosotros mismo provocamos nuestras desgracias, las ciudades de Japón , están rodeadas de volcanes marinos, que hacen erupciones, ahora están preocupados por la radiación de las plantas nucleares hechas por hombres no por dios, hace años que nos están avisando del calentamiento global , y no queremos hacer caso, dios nos dio inteligencia pero para hacer cosas buenas y la estamos utilizando para cosas malas, tenemos que ser consientes de lo que está pasando, no hay que pensar que no nos va a pasar, hay que ayudar a nuestros hermano de Japón, son tiempos de reflexión, que dios los bendiga.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s